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24 de diciembre de 2010

UN CUENTO DE NAVIDAD... EL MEJOR REGALO


Camila estaba sentada mirando la pequeña montaña de regalos que estaban cerca de la chimenea. Su mamá entró y le dijo: En que piensas Camila???

Camila dijo...estaba pensando en cual de estos será el mejor regalo.

Camila -respondió su madre- el valor de los regalos no se mide ni por el tamaño, ni por el color, el precio o la simple envoltura, ni siquiera por la utilidad del mismo. El valor de un regalo se mide por el corazón.

Por el corazón, mami? Los regalos no tienen corazón.

Camila, los regalos si tienen corazón.

No mamí...mira -tomando un regalo lo puso en el oido y dijo- Mira mami, no se escuchan latidos.

Oh Camila. Los regalos si tienen corazón. Es el corazón de quién lo da, que se extiende hasta el regalo mismo. Cuando alguien te da un regalo, solo por compromiso o con motivaciones erradas, ese regalo llega a ti sin corazón. pero, cuando alguién te da un regalo con todo su corazón, ese palpitar viene al regalo y ese es el verdadero valor del mismo.

Camila sonrió y dijo: Uhhh, entonces tengo que volver a hacer otro regalo, porque el regalo que tengo para Matías, no tiene corazón.

La mamá sonrió y le dijo: Mirá, nunca un ser humano ha recibido un regalo de más valor que el regalo que Dios nos dió. Nos dió a su único hijo y nos lo dió con todo su corazón, para que tu ahora tuvieras tu corazón vivo y vibrante.

De verdad? preguntó Camila.

Seguro hija. Por eso tienes que amar ese regalo con todo tu corazón, porque ese regalo trae el corazón de Dios. Vive con ese regalo y para ese regalo.

Si mamí-dijo Camila- Lo haré y salió corriendo para jugar con Matías.

Has visto a Jesús como el más grande regalo para tu vida???

Vives para él y por él???

Este es un buen día para entender el corazón de Dios y tener el mejor regalo...


27 de abril de 2010

EL REGALO QUE NO DECIDO NO RECIBIR...


Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.

Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
"Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora".

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:

¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.

-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.

-Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."

Cada día en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que tú decidas cambiarlo.

Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.


22 de enero de 2010

LA SONRISA DE LA VIDA...

Ocho días atrapado bajo el peso de mil escombros, sin luz, sin agua, sin nada que llevarse a la boca.

Ocho días sin ver a su madre y su familia.

Ojos hundidos por la deshidratación.

No hay lágrimas porque los más pequeños siempre guardan la esperanza.

No hay dolor porque la vida es todavía un juego para ellos.

Por eso, cuando se hace la luz, cuando se acaba la pesadilla… siempre hay una impresionante sonrisa.

Kiki ha vuelto y viene para terminar el juego…

Kiki regala a su madre la mayor de las sonrisas vista en estos días por Puerto Príncipe.


SERA QUE REVIVO EL BLOG????

Hace muchos años perdí el gusto por escribir post...  Pero esporadicamente escribo experiencias, pero las dejo para mi... Será moment...