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17 de febrero de 2011

TRIBUTO A BEE GEES...


En la historia de la música pop no debe haber otro grupo que haya tenido tantos altos y bajos en su popularidad o una audiencia tan variada durante cuatro décadas como los Bee Gees.

Empezaron a mediados de los sesenta usando a los Beatles como parámetro, pero rápidamente desarrollaron su propio estilo que traspasaron a la composición de sus canciones, a la vez que llevaban al pop a tonos más progresivos. A mediados de los setenta cuando su popularidad tocó fondo, se reinventaron y aparecieron como el espectáculo de soul blanco más popular en la era disco. Esa misma fama se fue extinguiendo en la medida en que el disco pasaba de moda, pero siempre encontraron la forma de regresar al gusto de la gente.

Más allá de cuánta gente les ha seguido, está el hecho de que a lo largo de su carrera han mantenido un estilo de canto peculiar apoyado en tres voces que se mezclan a tal punto, que grupos reconocidos por su armonía al cantar como los Beatles, los Everly Brothers y Simon & Garfunkel, parecen algo artificiales cuando se los pone lado a lado.

Los Bee Gees están dentro de los grupos vocales más exitosos de la historia del rock and roll. Son el sexto vendedor de discos en la historia con 64 milones de copias, detrás de Elvis Presley, los Beatles, Michael Jackson, Garth Brooks y Paul McCartney.

Los hermanos Gibb nacieron en Inglaterra. Su padre fue líder de un grupo musical y su madre cantante. Barry Gibb nació el 1º de septiembre de 1946, en tanto sus hermanos gemelos Maurice y Robin nacieron el 22 de diciembre de 1949 en la isla de Man. Andy, el menor de los cinco hermanos también seguiría su propia carrera musical.

Los tres empezaron a cantar juntos desde muy niños alentados por su padre, que veía en ellos un grupo con gran potencial para el canto armónico. Sus primeras presentaciones fueron en 1955 durante las pausas de los cines de Manchester. Inicialmente, ellos hacían la mímica mientras de fondo sonaban discos de música popular, pero un día en que un disco se rompió los muchachos mostraron todo su talento y la gente respondió aplaudiendo.

Con el tiempo empezaron a adoptar nombres artísticos y a componer sus propias canciones. Justo en ese proceso la familia se mudó a Brisbane, Australia en 1958.

Allí empezaron a presentarse en cuanto show de talento hubo y pronto los “Brothers Gibb” llamaron la atención de Bill Gates, un programador de radio. Sería él quien les ayudaría a conseguir un contrato en un club nocturno que les abrió todas las puertas hasta llegar a su propio programa de televisión en Brisbane. Entonces decidieron cambiar su nombre de “Hermanos Gibb” a Bee Gees, que es una abreviación del nombre anterior en inglés.

En 1962 consiguieron su primer contrato con una disquera. Festival Records de Australia les hizo debutar con “Three Kisses of Love”. El grupo fue muy bien recibido por la prensa y por la gente, además de una audiencia joven que los seguía adonde fueran. Luego sacaron un LP titulado “The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibb Songs” con el que no lograron pegar duro en las listas, porque en ese momento la invasión británica llegaba a Australia de la mano de los Beatles cantando rock and roll apoyados en armonías.

A finales de 1966 asumieron que no iban a poder conquistar el mercado australiano y mucho menos conquistar del mundo desde Australia. Por eso regresaron a Inglaterra, que gracias a los Beatles era el centro musical del mundo. Para facilitar su llegada habían mandado la canción “Spicks and Specks” como muestra sobre su trabajo. Un amigo de Brian Epstein, Robert Stinwood, escuchó la cinta y los estaba esperando a la salida del barco con un contrato por cinco años.

Lo anecdótico del caso es que en el barco que les llevaba de regreso a las islas británicas, se enteraron que habían alcanzado el primer lugar en Australia con “Spicks and Specks”.

En 1967 empezaron a renovar su estilo alternando las voces de Barry y Robin como las principales y haciendo coro junto con Maurice. Barry Gibb cargaría con la guitarra y Maurice Gibb sería la voz de respaldo, el complemento de coro, tocaría el bajo y el órgano. El grupo se amplió con la incorporación de Vince Melouney en la guitarra y Coline Petersen en la batería. De esa manera el grupo podría funcionar sin mayores obstáculos.

El primer disco inglés de los Bee Gees fue “New York Mining Disaster 1941” lanzado a mediados del 67. El tema era tan peculiar como el grupo que lo interpretaba por su melodía algo sicodélica y por su letra barroca. La canción entró entre las primeras 20 en Inglaterra y Estados Unidos. Detrás de este sencillo vinieron “Holliday” y “To Love Somebody” que ayudaron a mantener la presencia del grupo en las listas de popularidad.

Robert Stingwood hizo arreglos para que las canciones de los Bee Gees fueran lanzadas en Europa por Polydor, en tanto Atlantic Records lo haría en Estados Unidos. La negociación aprovechó las ventajas que tenía cada sello en su área de influencia.

Atlantic estaba más que deseoso de tener a los hermanos Gibb debido a que no habían logrado prenderse en la invasión británica y ahora tenían la oportunidad de colocar la música de un grupo con un estilo parecido a los Beatles, pero algo más accesible para la gente. Los discos de los Bee Gees tenían melodías grandilocuentes, buenos arreglos, eran románticas y a la vez algo complejas en sus letras.

Mientras negociaba el contrato de los Bee Gees, Stinwood logró que Atlantic lanzara los discos de un trío desconocido llamado “Cream”. En esa época Eric Clapton era más un mito que una estrella, debido a que su nombre no era asociado directamente a los Yardbids. De alguna manera, Atlantic logró un 2X1 descomunal.

Con las bases cubiertas, los Bee Gees tenían todo para lograr el éxito comercial y la fama. La salida de “Massachussetts” lo hizo posible. El número uno en Inglaterra hizo que el álbum se vendiera bien y que la gente conociera la calidad de toda su música producto de los arreglos y composiciones sólidas, su música no se agotaba en dos o tres éxitos.

El LP “Bee Gees 1st” salió a la venta en 1967 y, aunque tenía algunos lunares, ninguna de las pistas del disco podría ser considerada un desperdicio. Detrás vinieron dos álbumes (“Horizontal” e “Idea”) con un estilo todavía más pulido gracias al trabajo del director Bill Shepherd que se encargó de mezclar instrumentos eléctricos e instrumentos de orquesta hasta lograr un sonido de altísima calidad. Además, la producción estaba a cargo de los hermanos Gibb lo que ayudó a que las interpretaciones rayaran la perfección.

De esa época son los éxitos “I Started a Joke” y “I’ve Gotta Get a Message to You” que venían en el álbum Idea de 1968. Su música era reconocible a la legua por el sonido orquestado y los coros de los hermanos Gibb. Eran días en que lo que tocaban se convertía en éxito.

Además de los Beatles, en los Bee Gees se encotraba la influecia del country norteamericano y del soul encarnado por Otis Redding. “To Love Somebody” uno de sus primeros éxitos, fue escrito por Redding quien no vivió lo suficiente para poder grabarlo él mismo. Su estilo estaba apoyado en deconstruir las armonías de la música negra estadounidense y recomponerla dentro de su estilo.

Con un estilo tan consolidado y cuidadosamente construido, solo podía venir un proyecto gigantesco que daría de qué hablar. El doble LP “Odessa” estaba listo para ser lanzado en 1969 y la canción que le daba el nombre a los discos era una obra de arte en la que coros impresionantes e imágenes vanguardistas transportaban al oyente por siete minutos de magia.

Pero el disco no pudo ser. Los hermanos Gibb se enfrascaron en una pelea a la hora de decidir cuál sería el tema que saldría a la venta como sencillo. Robin decidió separarse de sus hermanos y Maurice y Barry se quedaron con el nombre Bee Gees.

Robin lanzó su carrera en solitario con el disco “Robin’s Reign”, en el que hizo de productor, arreglista, compositor y cantante de todos los temas.

Por su parte los Bee Gees terminaron separando. Melouney, el guitarrista, se marchó luego de las peleas por Odessa y Petersen banadonó el barco cuando empezaban a grabar “Cucumber Castle”. El baterista se aseguró una buena indemnización y hasta demandó a los hermanos argumentando que él era el dueño del nombre Bee Gees.

Sin un grupo que pudiera promoverlo en la televisión y a través de las presentaciones, “Odessa” nunca llegó a vender lo que se suponía, incluso con un sencillo como “First of May”.

Por su parte “Cucumber Castle” fue asociado a la invasión británica en un espacial de televisión y se lo consideraba una especie de respuesta de los Bee Gees al “Magic Mystery Tour” de los Beatles. De ese disco salieron algunos sencillos que alcanzaron buenas posiciones en Inglaterra y Alemania.

En 1970, con más experiencia a cuestas y luego de haber probado lo que es trabajar cada cual por su lado, los Bee Gees decidieron rearmar el trío. Ahora se entendían mejor y su música había evolucionado, ahora estaban más cerca del rock progresivo hecho pop, que de la sicodelia.

Regresaron de la mano de “Lonely Days” que fue su primer número uno y disco de oro en Estados Unidos. La otra canción que los volvió a hacer notar fue “Morning of My Life” que apareció en la banda de sonido de la película “Melody” y dio tan en el gusto de sus seguidores que debieron seguirla incluyendo en el repertorio de sus conciertos por varios años.

En 1971 vino “How Can You Mend a Broken Heart” que fue un éxito en todo el mundo. Sin embargo, el álbum “Trafalgar”, que contenía la canción, no tuvo el trabajo ni la claridad conceptual de sus predecesores. Algo similar pasó con “To Whom It May Concern”, que tuvo un paso fugaz por la lista de álbumes.

Ahora había una sensación de haberse quedado atrás, en un momento en que los grupos se concentraban en vender álbumes y no tanto los sencillos. El estilo de los Beatles que había funcionado hasta ahora, parecía no estar en sintonía con la gente. La prueba vino con “Life in a Tin Can” su LP de 1973 que, a pesar de una gran promoción que hizo la nueva disquera RSO y que los Bee Gees se mudaran a Estados Unidos, nunca logró despegar.

Cuando le propusieron a Stigwood su proyecto para el siguiente álbum, su representante lo rechazo de entrada. En ese momento se dieron cuenta de que estaban en medio de una crisis creativa. El inicio de la salida se los dio Eric Clapton cuando les sugirió grabar en Criteria Studios en Miami. Stigwood estuvo de acuerdo y en 1974 los Bee Gees regresaron con “Mr. Natural” debajo del brazo.

La producción de Arif Mardin ayudó a crear un nuevo punto de partida para su música con un sonido más americanizado y con tonos tomados del R&B. El LP no vendió ni parecido a su predecesor, pero recibió muy buenas críticas y les ayudó a encontrar un estilo nuevo que pudieran llamar propio.

Volvieron nuevamente al estudio con Mardin y produjeron “Main Course” un disco más bailable, coros más agudos y más adaptado a los tiempo por el ritmo funk. Detrás del trío estaba Alan Kendall en la guitarra, Dennis Byron en los bolillos, Blue Weaver en las teclas y un Barry Gibb que se atrevió a cantar con un falsete que volvió loca a la audiencia.

“Jive Talkin’” fue su segundo número uno en Estados Unidos. Le siguieron “Nights in Broadway” y el larga duración “Children of the World” de donde se extrajeron “You Should Be Dancing” y “Love So Right”. Aprovechando este momento de éxito lanzaron su primer disco en vivo en el que interpretaban temas viejos y nuevos, una especie e antología de los Bee Gees.

Cuando las cosas no podían ir mejor, se pusieron todavía mejor. En 1977 se les propuso que participaran en la banda de sonido de la película “Fiebre de Sábado por la Noche”. Sus tres canciones "Stayin' Alive", "How Deep Is Your Love" y "Night Fever" fueron número uno y el LP estuvo en la casilla de honor por 24 semanas vendiendo más de 40 millones de unidades, al tiempo en que la película batía todos las marcas de taquilla. Así renacía el disco, que se había estancado luego de haber tenido una gran aceptación dentro de los colectivos homosexuales y negros de Europa y Estados Unidos. Ahora el disco era un fenómeno de masas y los Bee Gees su rostro más visible.

De repente estaban vendiendo más de lo que se habían imaginado, además de ser el referente de popularidad para una generación de jóvenes menos politizados que los de finales de los sesenta e inicios de los setenta. Ahora llenaban estadios, aunque muchos de sus fieles de seguidores se apartaron resintiendo el ritmo disco. Pero las diferencias con su etapa anterior no eran muchas. El falsete de Barry Gibb era el desarrollo natural de un estilo que venía de los sesenta y sus temas bailables no eran tantos como los románticos que seguían produciendo.

Por sugerencia de Arif Mardin cambiaron su estilo de caballeros ingleses, por algo más contemporáneo emulando el soul y el funk, pero en sus propios términos. Tenían el talento, las voces, la banda y las habilidades de composición que los llevaron a sonar a las radios negras en 1977.

Ahora fusionaban todos los estilos que alguna vez les influyeron y habían creado algo irresestible para la gente. Tanto así que en 1979 su álbum “Spirits Having Flown” vendió 30 millones de copias en todo el mundo y colocó a "Tragedy”, "Too Much Heaven" y "Love You Inside Out" en el primer lugar de las listas. Al mismo tiempo, su hermano menor Andy lograba el éxito dentro de la misma línea pero con un estilo más liviano.

Con el final de los años setenta llegó el final del disco de la mano de una fuerte recesión económica y de nuevas tensiones políticas que obligaron a la gente a suspender la fiesta de excesos y a concentrarse en la vida. Al mismo tiempo los Bee Gees fueron víctimas de sus propios excesos que les costaron en popularidad como su participación en el último aletazo del disco: la versión disco del Sargento Pimienta y el Club de los Corazones Solitarios. La película fue un fracaso dentro y fuera de la salas, al punto que el disco prácticamente se regalaba en las tiendas seis meses después de su salida en 1978.

Después de tomarse un tiempo de descanso producto de cuatro años de intenso trabajo, volvieron al estudio en 1981 a grabar “Lying Eyes”, pero no lograron descollar por ningún lado. Con el disco 3 metros bajo tierra y pasados de moda, los Bee Gees se convirtieron en el pato de la fiesta y fueron el centro de todas las críticas sobre los excesos de la época.

Las drogas y el alcohol que se consumieron a raudales en esos años, habían tenido efectos negativos en ellos, pero más aún en su hermano menor Andy que terminó falleciendo por su dependencia a las drogas en 1988.

Durante los años ochenta los Bee Gees pasaron desapercibidos como grupo, incluso cuando participaron en la segunda parte de Fiebre de Sábado por la Noche. Barry Gibb se dedicó a componer para Bárbara Streisand y Diana Ross, entre muchos artistas.

En 1987 con la mente más clara y concientes de su posición como artistas ensayaron un disco de regreso titulado “E.S.P.” que fue un éxito de crítica y ventas en todas partes del mundo excepto en Estados Unidos. Dos años después “One” generó un top ten en Estados Unidos con la canción que le daba el nombre al álbum.

“Tales From the Brothers Gibb” fue un lanzamiento del sello grabador que intentaba mantener la popularidad del grupo fuera de Estados Unidos, pero que incidentalmente lo logró en la unión americana.

Durante los años noventa sus discos les permitieron tener presencia dentro del segmento del adulto contemporáneo, entraron al Salón de la Fama del Rock and Roll y a inicios del 2000 se presentaron por primera vez en diez años en un concierto, en el MGM de Las Vegas.

El grupo se mantuvo activo hasta la desaparición de Maurice Gibb a los 53 años en enero de 2003. Luego de su fallecimiento, Robin y Barry decidieron dejar de actuar como los Bee Gees.
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fuente: radiodos.com

19 de mayo de 2010

TRIBUTO A ROBERTO CARLOS...


Roberto Carlos Braga Moréira (Cachoeiro de Itapemirim, 19 de abril de 1941) es un cantante brasileño, considerado el rey del mercado discográfico de su país y un importante cantante melódico.

Nació en el estado de Espírito Santo y fue descubierto en 1958 por el compositor y periodista Carlos Imperial. Desde los primeros años de la década de 1960, cuando triunfó en el mundo del pop brasileño a través de los programas musicales de televisión, tuvo sucesivos éxitos, gracias a su voz suave, melancólica y romántica. Líder de la ‘joven guardia’, movimiento musical influenciado por la música de The Beatles, Roberto Carlos resumía su estado de ansiedad en 1965 cantando: “Quiero que me calientes este invierno y que todo lo demás se vaya al infierno”. El movimiento se desvaneció, pero Roberto Carlos se convirtió en el rey del pop brasileño más convencional. Desde ese instante es considerado el Elvis Presley de Brasil.

Entrados los años 70 Roberto Carlos se vuelve un cantante más romántico y sus éxitos comienzan uno tras otro a inundar las emisoras de radio no sólo de Brasil sino de todo el continente y de España. Es el único cantante latinoamericano que ha ganado el festival de la canción de San Remo en Italia. Otros como José Feliciano y Luís Miguel han participado en él también.

Desde los 70 y hasta la fecha Roberto Carlos no ha dejado de grabar y hacer música exitosa.

Tiene casi 100 millones de discos vendidos en todo el mundo, récord para un cantante latinoamericano. Ganador del Grammy al mejor intérprete pop en 1988, gracias a la canción "Si el amor se va". Es el único artista latino considerado leyenda que ha realizado un MTV acústico y colaborado con estrellas mundiales en diversas giras. Sus temas han aparecido en las bandas sonoras de varias películas.

Destacar aquí alguna canción de Roberto Carlos es muy arriesgado por lo extensa que es su discografía. Es considerado uno de los más grandes cantautores de la historia en colaboración con su amigo Erasmo Carlos, juntos son una especie de GARDEL-LEPERA, o LENNON-MCARTNEY. Le ha escrito a todo, al amor, al desamor, al sexo, a dios, a la ecologia, a las madres, a los padres, a los viejos, a los niños, al amigo, al divorcio, a la guerra, etc.

Realizar una lista de sus mejores canciones puede ser un trabajo largo y arduo, y ningún disco de éxitos resume su obra a la perfección, ya que serían necesarios de 3 a 4 cds para hacerlo o como por décadas como se acaba de lanzar en Brasil. Cada disco suyo contaba con más de un hit, y según registros es el artista latinoamericano que más ha sonado en la historia de las radios en el continente.

El cacharrito, Jesus cristo, un millón de amigos, amada amante, que será de ti, propuesta, canzone per te, un gato en la oscuridad, detalles, el progreso, amigo, lady laura, desahogo, mi querido mi viejo mi amigo, no te apartes de mi, amantes a la antigua, cama y mesa, emociones, concavo y convexo, el amor y la moda, símbolo sexual, desde el fondo de mi corazón, apocalipsis, nuestro amor, negra, si el amor se va, mis amores, si me vas a olvidar, si piensas si quieres, amor sin límites, mujer pequeña...

Todo esto sin contar la cantidad de éxitos conseguidos en Brasil que no entraron al mercado hispano por no ser traducidos al español, que suman más de 250

Ha tenido bastante mala racha con las mujeres con las que oficialmente ha estado relacionado. Su mujer Maria Rita murió hace algunos años tras una larga enfermedad. Su historia fue muy especial para estar juntos y cuando al fin lo lograron llego la enfermedad. Roberto Carlos dedica cada show al terminar a Maria Rita

En 1991, el cantante fue obligado a reconocer a Rafael Braga, hijo de María Lucila Torres, con quien mantuvo un romance cuando tenía 25 años. María Lucila también murió de cáncer de mama, dos días después que el artista había asumido la paternidad de Rafael, quien trabaja como vendedor de vehículos en Sao Paulo e intentó, sin éxito, seguir la misma senda de su padre.

Con su primera mujer, Roberto Carlos tuvo tres hijos, uno de ellos, Segundinho, tiene serios problemas de visión y debe ser sometido a tratamiento médico periódico.

Sus presentaciones son las más grandes realizadas por artista latino alguno, su orquesta es considerada la mejor de ningún cantante en la historia. Su formación original era de 32 músicos los cuales Roberto bajo a 16 con la aparición de los sintetizadores. La fama de la orquesta proviene de una vez que Tuvieron que acompañar a Frank Sinatra luego que sus músicos resultaron intoxicados y Roberto le dijo a Frank que solo le colocara las partituras y ellos lo acompañarían, así sucedió y Sinatra confeso jamas había tocado con orquesta igual.

Curiosidades Es el más grande vendedor de discos de América latina- Es el único artista que ha vendido más discos que Los Beatles en América Latina- Si colocas uno al lado del otro sus discos de oro y platino dan la vuelta al estadio Maracanã (El más grande estadio de fútbol de Brasil- Perdió una pierna siendo niño la cual sustituyo por una protesis- Era el único cantante que editaba 2 discos por año uno en portugues y otro en español, tradición que abandono desde 1994.
Ha lanzado en DVD sus películas de juventud y 3 más: MTV acústico, Pra sempre y Duetos los dos primeros conciertos en vivo y el último videos con otros artistas brasileros.

En el 2009 celebró sus 50 años de carrera artística con una serie de eventos a lo largo de todo el país siendo el más grande un mega concierto realizado en el estadio Maracaná el más grande estadio de fútbol del mundo..

30 de enero de 2010

TRIBUTO A BEE GEES...


En la historia de la música pop no debe haber otro grupo que haya tenido tantos altos y bajos en su popularidad o una audiencia tan variada durante cuatro décadas como los Bee Gees.

Empezaron a mediados de los sesenta usando a los Beatles como parámetro, pero rápidamente desarrollaron su propio estilo que traspasaron a la composición de sus canciones, a la vez que llevaban al pop a tonos más progresivos. A mediados de los setenta cuando su popularidad tocó fondo, se reinventaron y aparecieron como el espectáculo de soul blanco más popular en la era disco. Esa misma fama se fue extinguiendo en la medida en que el disco pasaba de moda, pero siempre encontraron la forma de regresar al gusto de la gente.

Más allá de cuánta gente les ha seguido, está el hecho de que a lo largo de su carrera han mantenido un estilo de canto peculiar apoyado en tres voces que se mezclan a tal punto, que grupos reconocidos por su armonía al cantar como los Beatles, los Everly Brothers y Simon & Garfunkel, parecen algo artificiales cuando se los pone lado a lado.

Los Bee Gees están dentro de los grupos vocales más exitosos de la historia del rock and roll. Son el sexto vendedor de discos en la historia con 64 milones de copias, detrás de Elvis Presley, los Beatles, Michael Jackson, Garth Brooks y Paul McCartney.

Los hermanos Gibb nacieron en Inglaterra. Su padre fue líder de un grupo musical y su madre cantante. Barry Gibb nació el 1º de septiembre de 1946, en tanto sus hermanos gemelos Maurice y Robin nacieron el 22 de diciembre de 1949 en la isla de Man. Andy, el menor de los cinco hermanos también seguiría su propia carrera musical.

Los tres empezaron a cantar juntos desde muy niños alentados por su padre, que veía en ellos un grupo con gran potencial para el canto armónico. Sus primeras presentaciones fueron en 1955 durante las pausas de los cines de Manchester. Inicialmente, ellos hacían la mímica mientras de fondo sonaban discos de música popular, pero un día en que un disco se rompió los muchachos mostraron todo su talento y la gente respondió aplaudiendo.

Con el tiempo empezaron a adoptar nombres artísticos y a componer sus propias canciones. Justo en ese proceso la familia se mudó a Brisbane, Australia en 1958.

Allí empezaron a presentarse en cuanto show de talento hubo y pronto los “Brothers Gibb” llamaron la atención de Bill Gates, un programador de radio. Sería él quien les ayudaría a conseguir un contrato en un club nocturno que les abrió todas las puertas hasta llegar a su propio programa de televisión en Brisbane. Entonces decidieron cambiar su nombre de “Hermanos Gibb” a Bee Gees, que es una abreviación del nombre anterior en inglés.

En 1962 consiguieron su primer contrato con una disquera. Festival Records de Australia les hizo debutar con “Three Kisses of Love”. El grupo fue muy bien recibido por la prensa y por la gente, además de una audiencia joven que los seguía adonde fueran. Luego sacaron un LP titulado “The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibb Songs” con el que no lograron pegar duro en las listas, porque en ese momento la invasión británica llegaba a Australia de la mano de los Beatles cantando rock and roll apoyados en armonías.

A finales de 1966 asumieron que no iban a poder conquistar el mercado australiano y mucho menos conquistar del mundo desde Australia. Por eso regresaron a Inglaterra, que gracias a los Beatles era el centro musical del mundo. Para facilitar su llegada habían mandado la canción “Spicks and Specks” como muestra sobre su trabajo. Un amigo de Brian Epstein, Robert Stinwood, escuchó la cinta y los estaba esperando a la salida del barco con un contrato por cinco años.

Lo anecdótico del caso es que en el barco que les llevaba de regreso a las islas británicas, se enteraron que habían alcanzado el primer lugar en Australia con “Spicks and Specks”.

En 1967 empezaron a renovar su estilo alternando las voces de Barry y Robin como las principales y haciendo coro junto con Maurice. Barry Gibb cargaría con la guitarra y Maurice Gibb sería la voz de respaldo, el complemento de coro, tocaría el bajo y el órgano. El grupo se amplió con la incorporación de Vince Melouney en la guitarra y Coline Petersen en la batería. De esa manera el grupo podría funcionar sin mayores obstáculos.

El primer disco inglés de los Bee Gees fue “New York Mining Disaster 1941” lanzado a mediados del 67. El tema era tan peculiar como el grupo que lo interpretaba por su melodía algo sicodélica y por su letra barroca. La canción entró entre las primeras 20 en Inglaterra y Estados Unidos. Detrás de este sencillo vinieron “Holliday” y “To Love Somebody” que ayudaron a mantener la presencia del grupo en las listas de popularidad.

Robert Stingwood hizo arreglos para que las canciones de los Bee Gees fueran lanzadas en Europa por Polydor, en tanto Atlantic Records lo haría en Estados Unidos. La negociación aprovechó las ventajas que tenía cada sello en su área de influencia.

Atlantic estaba más que deseoso de tener a los hermanos Gibb debido a que no habían logrado prenderse en la invasión británica y ahora tenían la oportunidad de colocar la música de un grupo con un estilo parecido a los Beatles, pero algo más accesible para la gente. Los discos de los Bee Gees tenían melodías grandilocuentes, buenos arreglos, eran románticas y a la vez algo complejas en sus letras.

Mientras negociaba el contrato de los Bee Gees, Stinwood logró que Atlantic lanzara los discos de un trío desconocido llamado “Cream”. En esa época Eric Clapton era más un mito que una estrella, debido a que su nombre no era asociado directamente a los Yardbids. De alguna manera, Atlantic logró un 2X1 descomunal.

Con las bases cubiertas, los Bee Gees tenían todo para lograr el éxito comercial y la fama. La salida de “Massachussetts” lo hizo posible. El número uno en Inglaterra hizo que el álbum se vendiera bien y que la gente conociera la calidad de toda su música producto de los arreglos y composiciones sólidas, su música no se agotaba en dos o tres éxitos.

El LP “Bee Gees 1st” salió a la venta en 1967 y, aunque tenía algunos lunares, ninguna de las pistas del disco podría ser considerada un desperdicio. Detrás vinieron dos álbumes (“Horizontal” e “Idea”) con un estilo todavía más pulido gracias al trabajo del director Bill Shepherd que se encargó de mezclar instrumentos eléctricos e instrumentos de orquesta hasta lograr un sonido de altísima calidad. Además, la producción estaba a cargo de los hermanos Gibb lo que ayudó a que las interpretaciones rayaran la perfección.

De esa época son los éxitos “I Started a Joke” y “I’ve Gotta Get a Message to You” que venían en el álbum Idea de 1968. Su música era reconocible a la legua por el sonido orquestado y los coros de los hermanos Gibb. Eran días en que lo que tocaban se convertía en éxito.

Además de los Beatles, en los Bee Gees se encotraba la influecia del country norteamericano y del soul encarnado por Otis Redding. “To Love Somebody” uno de sus primeros éxitos, fue escrito por Redding quien no vivió lo suficiente para poder grabarlo él mismo. Su estilo estaba apoyado en deconstruir las armonías de la música negra estadounidense y recomponerla dentro de su estilo.

Con un estilo tan consolidado y cuidadosamente construido, solo podía venir un proyecto gigantesco que daría de qué hablar. El doble LP “Odessa” estaba listo para ser lanzado en 1969 y la canción que le daba el nombre a los discos era una obra de arte en la que coros impresionantes e imágenes vanguardistas transportaban al oyente por siete minutos de magia.

Pero el disco no pudo ser. Los hermanos Gibb se enfrascaron en una pelea a la hora de decidir cuál sería el tema que saldría a la venta como sencillo. Robin decidió separarse de sus hermanos y Maurice y Barry se quedaron con el nombre Bee Gees.

Robin lanzó su carrera en solitario con el disco “Robin’s Reign”, en el que hizo de productor, arreglista, compositor y cantante de todos los temas.

Por su parte los Bee Gees terminaron separando. Melouney, el guitarrista, se marchó luego de las peleas por Odessa y Petersen banadonó el barco cuando empezaban a grabar “Cucumber Castle”. El baterista se aseguró una buena indemnización y hasta demandó a los hermanos argumentando que él era el dueño del nombre Bee Gees.

Sin un grupo que pudiera promoverlo en la televisión y a través de las presentaciones, “Odessa” nunca llegó a vender lo que se suponía, incluso con un sencillo como “First of May”.

Por su parte “Cucumber Castle” fue asociado a la invasión británica en un espacial de televisión y se lo consideraba una especie de respuesta de los Bee Gees al “Magic Mystery Tour” de los Beatles. De ese disco salieron algunos sencillos que alcanzaron buenas posiciones en Inglaterra y Alemania.

En 1970, con más experiencia a cuestas y luego de haber probado lo que es trabajar cada cual por su lado, los Bee Gees decidieron rearmar el trío. Ahora se entendían mejor y su música había evolucionado, ahora estaban más cerca del rock progresivo hecho pop, que de la sicodelia.

Regresaron de la mano de “Lonely Days” que fue su primer número uno y disco de oro en Estados Unidos. La otra canción que los volvió a hacer notar fue “Morning of My Life” que apareció en la banda de sonido de la película “Melody” y dio tan en el gusto de sus seguidores que debieron seguirla incluyendo en el repertorio de sus conciertos por varios años.

En 1971 vino “How Can You Mend a Broken Heart” que fue un éxito en todo el mundo. Sin embargo, el álbum “Trafalgar”, que contenía la canción, no tuvo el trabajo ni la claridad conceptual de sus predecesores. Algo similar pasó con “To Whom It May Concern”, que tuvo un paso fugaz por la lista de álbumes.

Ahora había una sensación de haberse quedado atrás, en un momento en que los grupos se concentraban en vender álbumes y no tanto los sencillos. El estilo de los Beatles que había funcionado hasta ahora, parecía no estar en sintonía con la gente. La prueba vino con “Life in a Tin Can” su LP de 1973 que, a pesar de una gran promoción que hizo la nueva disquera RSO y que los Bee Gees se mudaran a Estados Unidos, nunca logró despegar.

Cuando le propusieron a Stigwood su proyecto para el siguiente álbum, su representante lo rechazo de entrada. En ese momento se dieron cuenta de que estaban en medio de una crisis creativa. El inicio de la salida se los dio Eric Clapton cuando les sugirió grabar en Criteria Studios en Miami. Stigwood estuvo de acuerdo y en 1974 los Bee Gees regresaron con “Mr. Natural” debajo del brazo.

La producción de Arif Mardin ayudó a crear un nuevo punto de partida para su música con un sonido más americanizado y con tonos tomados del R&B. El LP no vendió ni parecido a su predecesor, pero recibió muy buenas críticas y les ayudó a encontrar un estilo nuevo que pudieran llamar propio.

Volvieron nuevamente al estudio con Mardin y produjeron “Main Course” un disco más bailable, coros más agudos y más adaptado a los tiempo por el ritmo funk. Detrás del trío estaba Alan Kendall en la guitarra, Dennis Byron en los bolillos, Blue Weaver en las teclas y un Barry Gibb que se atrevió a cantar con un falsete que volvió loca a la audiencia.

“Jive Talkin’” fue su segundo número uno en Estados Unidos. Le siguieron “Nights in Broadway” y el larga duración “Children of the World” de donde se extrajeron “You Should Be Dancing” y “Love So Right”. Aprovechando este momento de éxito lanzaron su primer disco en vivo en el que interpretaban temas viejos y nuevos, una especie e antología de los Bee Gees.

Cuando las cosas no podían ir mejor, se pusieron todavía mejor. En 1977 se les propuso que participaran en la banda de sonido de la película “Fiebre de Sábado por la Noche”. Sus tres canciones "Stayin' Alive", "How Deep Is Your Love" y "Night Fever" fueron número uno y el LP estuvo en la casilla de honor por 24 semanas vendiendo más de 40 millones de unidades, al tiempo en que la película batía todos las marcas de taquilla. Así renacía el disco, que se había estancado luego de haber tenido una gran aceptación dentro de los colectivos homosexuales y negros de Europa y Estados Unidos. Ahora el disco era un fenómeno de masas y los Bee Gees su rostro más visible.

De repente estaban vendiendo más de lo que se habían imaginado, además de ser el referente de popularidad para una generación de jóvenes menos politizados que los de finales de los sesenta e inicios de los setenta. Ahora llenaban estadios, aunque muchos de sus fieles de seguidores se apartaron resintiendo el ritmo disco. Pero las diferencias con su etapa anterior no eran muchas. El falsete de Barry Gibb era el desarrollo natural de un estilo que venía de los sesenta y sus temas bailables no eran tantos como los románticos que seguían produciendo.

Por sugerencia de Arif Mardin cambiaron su estilo de caballeros ingleses, por algo más contemporáneo emulando el soul y el funk, pero en sus propios términos. Tenían el talento, las voces, la banda y las habilidades de composición que los llevaron a sonar a las radios negras en 1977.

Ahora fusionaban todos los estilos que alguna vez les influyeron y habían creado algo irresestible para la gente. Tanto así que en 1979 su álbum “Spirits Having Flown” vendió 30 millones de copias en todo el mundo y colocó a "Tragedy”, "Too Much Heaven" y "Love You Inside Out" en el primer lugar de las listas. Al mismo tiempo, su hermano menor Andy lograba el éxito dentro de la misma línea pero con un estilo más liviano.

Con el final de los años setenta llegó el final del disco de la mano de una fuerte recesión económica y de nuevas tensiones políticas que obligaron a la gente a suspender la fiesta de excesos y a concentrarse en la vida. Al mismo tiempo los Bee Gees fueron víctimas de sus propios excesos que les costaron en popularidad como su participación en el último aletazo del disco: la versión disco del Sargento Pimienta y el Club de los Corazones Solitarios. La película fue un fracaso dentro y fuera de la salas, al punto que el disco prácticamente se regalaba en las tiendas seis meses después de su salida en 1978.

Después de tomarse un tiempo de descanso producto de cuatro años de intenso trabajo, volvieron al estudio en 1981 a grabar “Lying Eyes”, pero no lograron descollar por ningún lado. Con el disco 3 metros bajo tierra y pasados de moda, los Bee Gees se convirtieron en el pato de la fiesta y fueron el centro de todas las críticas sobre los excesos de la época.

Las drogas y el alcohol que se consumieron a raudales en esos años, habían tenido efectos negativos en ellos, pero más aún en su hermano menor Andy que terminó falleciendo por su dependencia a las drogas en 1988.

Durante los años ochenta los Bee Gees pasaron desapercibidos como grupo, incluso cuando participaron en la segunda parte de Fiebre de Sábado por la Noche. Barry Gibb se dedicó a componer para Bárbara Streisand y Diana Ross, entre muchos artistas.

En 1987 con la mente más clara y concientes de su posición como artistas ensayaron un disco de regreso titulado “E.S.P.” que fue un éxito de crítica y ventas en todas partes del mundo excepto en Estados Unidos. Dos años después “One” generó un top ten en Estados Unidos con la canción que le daba el nombre al álbum.

“Tales From the Brothers Gibb” fue un lanzamiento del sello grabador que intentaba mantener la popularidad del grupo fuera de Estados Unidos, pero que incidentalmente lo logró en la unión americana.

Durante los años noventa sus discos les permitieron tener presencia dentro del segmento del adulto contemporáneo, entraron al Salón de la Fama del Rock and Roll y a inicios del 2000 se presentaron por primera vez en diez años en un concierto, en el MGM de Las Vegas.

El grupo se mantuvo activo hasta la desaparición de Maurice Gibb a los 53 años en enero de 2003. Luego de su fallecimiento, Robin y Barry decidieron dejar de actuar como los Bee Gees.
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fuente: radiodos.com
Pd: Gracias a José Manuel Montoya (MONTY) por la corrección

SERA QUE REVIVO EL BLOG????

Hace muchos años perdí el gusto por escribir post...  Pero esporadicamente escribo experiencias, pero las dejo para mi... Será moment...