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17 de febrero de 2011

TRIBUTO A BEE GEES...


En la historia de la música pop no debe haber otro grupo que haya tenido tantos altos y bajos en su popularidad o una audiencia tan variada durante cuatro décadas como los Bee Gees.

Empezaron a mediados de los sesenta usando a los Beatles como parámetro, pero rápidamente desarrollaron su propio estilo que traspasaron a la composición de sus canciones, a la vez que llevaban al pop a tonos más progresivos. A mediados de los setenta cuando su popularidad tocó fondo, se reinventaron y aparecieron como el espectáculo de soul blanco más popular en la era disco. Esa misma fama se fue extinguiendo en la medida en que el disco pasaba de moda, pero siempre encontraron la forma de regresar al gusto de la gente.

Más allá de cuánta gente les ha seguido, está el hecho de que a lo largo de su carrera han mantenido un estilo de canto peculiar apoyado en tres voces que se mezclan a tal punto, que grupos reconocidos por su armonía al cantar como los Beatles, los Everly Brothers y Simon & Garfunkel, parecen algo artificiales cuando se los pone lado a lado.

Los Bee Gees están dentro de los grupos vocales más exitosos de la historia del rock and roll. Son el sexto vendedor de discos en la historia con 64 milones de copias, detrás de Elvis Presley, los Beatles, Michael Jackson, Garth Brooks y Paul McCartney.

Los hermanos Gibb nacieron en Inglaterra. Su padre fue líder de un grupo musical y su madre cantante. Barry Gibb nació el 1º de septiembre de 1946, en tanto sus hermanos gemelos Maurice y Robin nacieron el 22 de diciembre de 1949 en la isla de Man. Andy, el menor de los cinco hermanos también seguiría su propia carrera musical.

Los tres empezaron a cantar juntos desde muy niños alentados por su padre, que veía en ellos un grupo con gran potencial para el canto armónico. Sus primeras presentaciones fueron en 1955 durante las pausas de los cines de Manchester. Inicialmente, ellos hacían la mímica mientras de fondo sonaban discos de música popular, pero un día en que un disco se rompió los muchachos mostraron todo su talento y la gente respondió aplaudiendo.

Con el tiempo empezaron a adoptar nombres artísticos y a componer sus propias canciones. Justo en ese proceso la familia se mudó a Brisbane, Australia en 1958.

Allí empezaron a presentarse en cuanto show de talento hubo y pronto los “Brothers Gibb” llamaron la atención de Bill Gates, un programador de radio. Sería él quien les ayudaría a conseguir un contrato en un club nocturno que les abrió todas las puertas hasta llegar a su propio programa de televisión en Brisbane. Entonces decidieron cambiar su nombre de “Hermanos Gibb” a Bee Gees, que es una abreviación del nombre anterior en inglés.

En 1962 consiguieron su primer contrato con una disquera. Festival Records de Australia les hizo debutar con “Three Kisses of Love”. El grupo fue muy bien recibido por la prensa y por la gente, además de una audiencia joven que los seguía adonde fueran. Luego sacaron un LP titulado “The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibb Songs” con el que no lograron pegar duro en las listas, porque en ese momento la invasión británica llegaba a Australia de la mano de los Beatles cantando rock and roll apoyados en armonías.

A finales de 1966 asumieron que no iban a poder conquistar el mercado australiano y mucho menos conquistar del mundo desde Australia. Por eso regresaron a Inglaterra, que gracias a los Beatles era el centro musical del mundo. Para facilitar su llegada habían mandado la canción “Spicks and Specks” como muestra sobre su trabajo. Un amigo de Brian Epstein, Robert Stinwood, escuchó la cinta y los estaba esperando a la salida del barco con un contrato por cinco años.

Lo anecdótico del caso es que en el barco que les llevaba de regreso a las islas británicas, se enteraron que habían alcanzado el primer lugar en Australia con “Spicks and Specks”.

En 1967 empezaron a renovar su estilo alternando las voces de Barry y Robin como las principales y haciendo coro junto con Maurice. Barry Gibb cargaría con la guitarra y Maurice Gibb sería la voz de respaldo, el complemento de coro, tocaría el bajo y el órgano. El grupo se amplió con la incorporación de Vince Melouney en la guitarra y Coline Petersen en la batería. De esa manera el grupo podría funcionar sin mayores obstáculos.

El primer disco inglés de los Bee Gees fue “New York Mining Disaster 1941” lanzado a mediados del 67. El tema era tan peculiar como el grupo que lo interpretaba por su melodía algo sicodélica y por su letra barroca. La canción entró entre las primeras 20 en Inglaterra y Estados Unidos. Detrás de este sencillo vinieron “Holliday” y “To Love Somebody” que ayudaron a mantener la presencia del grupo en las listas de popularidad.

Robert Stingwood hizo arreglos para que las canciones de los Bee Gees fueran lanzadas en Europa por Polydor, en tanto Atlantic Records lo haría en Estados Unidos. La negociación aprovechó las ventajas que tenía cada sello en su área de influencia.

Atlantic estaba más que deseoso de tener a los hermanos Gibb debido a que no habían logrado prenderse en la invasión británica y ahora tenían la oportunidad de colocar la música de un grupo con un estilo parecido a los Beatles, pero algo más accesible para la gente. Los discos de los Bee Gees tenían melodías grandilocuentes, buenos arreglos, eran románticas y a la vez algo complejas en sus letras.

Mientras negociaba el contrato de los Bee Gees, Stinwood logró que Atlantic lanzara los discos de un trío desconocido llamado “Cream”. En esa época Eric Clapton era más un mito que una estrella, debido a que su nombre no era asociado directamente a los Yardbids. De alguna manera, Atlantic logró un 2X1 descomunal.

Con las bases cubiertas, los Bee Gees tenían todo para lograr el éxito comercial y la fama. La salida de “Massachussetts” lo hizo posible. El número uno en Inglaterra hizo que el álbum se vendiera bien y que la gente conociera la calidad de toda su música producto de los arreglos y composiciones sólidas, su música no se agotaba en dos o tres éxitos.

El LP “Bee Gees 1st” salió a la venta en 1967 y, aunque tenía algunos lunares, ninguna de las pistas del disco podría ser considerada un desperdicio. Detrás vinieron dos álbumes (“Horizontal” e “Idea”) con un estilo todavía más pulido gracias al trabajo del director Bill Shepherd que se encargó de mezclar instrumentos eléctricos e instrumentos de orquesta hasta lograr un sonido de altísima calidad. Además, la producción estaba a cargo de los hermanos Gibb lo que ayudó a que las interpretaciones rayaran la perfección.

De esa época son los éxitos “I Started a Joke” y “I’ve Gotta Get a Message to You” que venían en el álbum Idea de 1968. Su música era reconocible a la legua por el sonido orquestado y los coros de los hermanos Gibb. Eran días en que lo que tocaban se convertía en éxito.

Además de los Beatles, en los Bee Gees se encotraba la influecia del country norteamericano y del soul encarnado por Otis Redding. “To Love Somebody” uno de sus primeros éxitos, fue escrito por Redding quien no vivió lo suficiente para poder grabarlo él mismo. Su estilo estaba apoyado en deconstruir las armonías de la música negra estadounidense y recomponerla dentro de su estilo.

Con un estilo tan consolidado y cuidadosamente construido, solo podía venir un proyecto gigantesco que daría de qué hablar. El doble LP “Odessa” estaba listo para ser lanzado en 1969 y la canción que le daba el nombre a los discos era una obra de arte en la que coros impresionantes e imágenes vanguardistas transportaban al oyente por siete minutos de magia.

Pero el disco no pudo ser. Los hermanos Gibb se enfrascaron en una pelea a la hora de decidir cuál sería el tema que saldría a la venta como sencillo. Robin decidió separarse de sus hermanos y Maurice y Barry se quedaron con el nombre Bee Gees.

Robin lanzó su carrera en solitario con el disco “Robin’s Reign”, en el que hizo de productor, arreglista, compositor y cantante de todos los temas.

Por su parte los Bee Gees terminaron separando. Melouney, el guitarrista, se marchó luego de las peleas por Odessa y Petersen banadonó el barco cuando empezaban a grabar “Cucumber Castle”. El baterista se aseguró una buena indemnización y hasta demandó a los hermanos argumentando que él era el dueño del nombre Bee Gees.

Sin un grupo que pudiera promoverlo en la televisión y a través de las presentaciones, “Odessa” nunca llegó a vender lo que se suponía, incluso con un sencillo como “First of May”.

Por su parte “Cucumber Castle” fue asociado a la invasión británica en un espacial de televisión y se lo consideraba una especie de respuesta de los Bee Gees al “Magic Mystery Tour” de los Beatles. De ese disco salieron algunos sencillos que alcanzaron buenas posiciones en Inglaterra y Alemania.

En 1970, con más experiencia a cuestas y luego de haber probado lo que es trabajar cada cual por su lado, los Bee Gees decidieron rearmar el trío. Ahora se entendían mejor y su música había evolucionado, ahora estaban más cerca del rock progresivo hecho pop, que de la sicodelia.

Regresaron de la mano de “Lonely Days” que fue su primer número uno y disco de oro en Estados Unidos. La otra canción que los volvió a hacer notar fue “Morning of My Life” que apareció en la banda de sonido de la película “Melody” y dio tan en el gusto de sus seguidores que debieron seguirla incluyendo en el repertorio de sus conciertos por varios años.

En 1971 vino “How Can You Mend a Broken Heart” que fue un éxito en todo el mundo. Sin embargo, el álbum “Trafalgar”, que contenía la canción, no tuvo el trabajo ni la claridad conceptual de sus predecesores. Algo similar pasó con “To Whom It May Concern”, que tuvo un paso fugaz por la lista de álbumes.

Ahora había una sensación de haberse quedado atrás, en un momento en que los grupos se concentraban en vender álbumes y no tanto los sencillos. El estilo de los Beatles que había funcionado hasta ahora, parecía no estar en sintonía con la gente. La prueba vino con “Life in a Tin Can” su LP de 1973 que, a pesar de una gran promoción que hizo la nueva disquera RSO y que los Bee Gees se mudaran a Estados Unidos, nunca logró despegar.

Cuando le propusieron a Stigwood su proyecto para el siguiente álbum, su representante lo rechazo de entrada. En ese momento se dieron cuenta de que estaban en medio de una crisis creativa. El inicio de la salida se los dio Eric Clapton cuando les sugirió grabar en Criteria Studios en Miami. Stigwood estuvo de acuerdo y en 1974 los Bee Gees regresaron con “Mr. Natural” debajo del brazo.

La producción de Arif Mardin ayudó a crear un nuevo punto de partida para su música con un sonido más americanizado y con tonos tomados del R&B. El LP no vendió ni parecido a su predecesor, pero recibió muy buenas críticas y les ayudó a encontrar un estilo nuevo que pudieran llamar propio.

Volvieron nuevamente al estudio con Mardin y produjeron “Main Course” un disco más bailable, coros más agudos y más adaptado a los tiempo por el ritmo funk. Detrás del trío estaba Alan Kendall en la guitarra, Dennis Byron en los bolillos, Blue Weaver en las teclas y un Barry Gibb que se atrevió a cantar con un falsete que volvió loca a la audiencia.

“Jive Talkin’” fue su segundo número uno en Estados Unidos. Le siguieron “Nights in Broadway” y el larga duración “Children of the World” de donde se extrajeron “You Should Be Dancing” y “Love So Right”. Aprovechando este momento de éxito lanzaron su primer disco en vivo en el que interpretaban temas viejos y nuevos, una especie e antología de los Bee Gees.

Cuando las cosas no podían ir mejor, se pusieron todavía mejor. En 1977 se les propuso que participaran en la banda de sonido de la película “Fiebre de Sábado por la Noche”. Sus tres canciones "Stayin' Alive", "How Deep Is Your Love" y "Night Fever" fueron número uno y el LP estuvo en la casilla de honor por 24 semanas vendiendo más de 40 millones de unidades, al tiempo en que la película batía todos las marcas de taquilla. Así renacía el disco, que se había estancado luego de haber tenido una gran aceptación dentro de los colectivos homosexuales y negros de Europa y Estados Unidos. Ahora el disco era un fenómeno de masas y los Bee Gees su rostro más visible.

De repente estaban vendiendo más de lo que se habían imaginado, además de ser el referente de popularidad para una generación de jóvenes menos politizados que los de finales de los sesenta e inicios de los setenta. Ahora llenaban estadios, aunque muchos de sus fieles de seguidores se apartaron resintiendo el ritmo disco. Pero las diferencias con su etapa anterior no eran muchas. El falsete de Barry Gibb era el desarrollo natural de un estilo que venía de los sesenta y sus temas bailables no eran tantos como los románticos que seguían produciendo.

Por sugerencia de Arif Mardin cambiaron su estilo de caballeros ingleses, por algo más contemporáneo emulando el soul y el funk, pero en sus propios términos. Tenían el talento, las voces, la banda y las habilidades de composición que los llevaron a sonar a las radios negras en 1977.

Ahora fusionaban todos los estilos que alguna vez les influyeron y habían creado algo irresestible para la gente. Tanto así que en 1979 su álbum “Spirits Having Flown” vendió 30 millones de copias en todo el mundo y colocó a "Tragedy”, "Too Much Heaven" y "Love You Inside Out" en el primer lugar de las listas. Al mismo tiempo, su hermano menor Andy lograba el éxito dentro de la misma línea pero con un estilo más liviano.

Con el final de los años setenta llegó el final del disco de la mano de una fuerte recesión económica y de nuevas tensiones políticas que obligaron a la gente a suspender la fiesta de excesos y a concentrarse en la vida. Al mismo tiempo los Bee Gees fueron víctimas de sus propios excesos que les costaron en popularidad como su participación en el último aletazo del disco: la versión disco del Sargento Pimienta y el Club de los Corazones Solitarios. La película fue un fracaso dentro y fuera de la salas, al punto que el disco prácticamente se regalaba en las tiendas seis meses después de su salida en 1978.

Después de tomarse un tiempo de descanso producto de cuatro años de intenso trabajo, volvieron al estudio en 1981 a grabar “Lying Eyes”, pero no lograron descollar por ningún lado. Con el disco 3 metros bajo tierra y pasados de moda, los Bee Gees se convirtieron en el pato de la fiesta y fueron el centro de todas las críticas sobre los excesos de la época.

Las drogas y el alcohol que se consumieron a raudales en esos años, habían tenido efectos negativos en ellos, pero más aún en su hermano menor Andy que terminó falleciendo por su dependencia a las drogas en 1988.

Durante los años ochenta los Bee Gees pasaron desapercibidos como grupo, incluso cuando participaron en la segunda parte de Fiebre de Sábado por la Noche. Barry Gibb se dedicó a componer para Bárbara Streisand y Diana Ross, entre muchos artistas.

En 1987 con la mente más clara y concientes de su posición como artistas ensayaron un disco de regreso titulado “E.S.P.” que fue un éxito de crítica y ventas en todas partes del mundo excepto en Estados Unidos. Dos años después “One” generó un top ten en Estados Unidos con la canción que le daba el nombre al álbum.

“Tales From the Brothers Gibb” fue un lanzamiento del sello grabador que intentaba mantener la popularidad del grupo fuera de Estados Unidos, pero que incidentalmente lo logró en la unión americana.

Durante los años noventa sus discos les permitieron tener presencia dentro del segmento del adulto contemporáneo, entraron al Salón de la Fama del Rock and Roll y a inicios del 2000 se presentaron por primera vez en diez años en un concierto, en el MGM de Las Vegas.

El grupo se mantuvo activo hasta la desaparición de Maurice Gibb a los 53 años en enero de 2003. Luego de su fallecimiento, Robin y Barry decidieron dejar de actuar como los Bee Gees.
.
fuente: radiodos.com

30 de enero de 2010

TRIBUTO A BEE GEES...


En la historia de la música pop no debe haber otro grupo que haya tenido tantos altos y bajos en su popularidad o una audiencia tan variada durante cuatro décadas como los Bee Gees.

Empezaron a mediados de los sesenta usando a los Beatles como parámetro, pero rápidamente desarrollaron su propio estilo que traspasaron a la composición de sus canciones, a la vez que llevaban al pop a tonos más progresivos. A mediados de los setenta cuando su popularidad tocó fondo, se reinventaron y aparecieron como el espectáculo de soul blanco más popular en la era disco. Esa misma fama se fue extinguiendo en la medida en que el disco pasaba de moda, pero siempre encontraron la forma de regresar al gusto de la gente.

Más allá de cuánta gente les ha seguido, está el hecho de que a lo largo de su carrera han mantenido un estilo de canto peculiar apoyado en tres voces que se mezclan a tal punto, que grupos reconocidos por su armonía al cantar como los Beatles, los Everly Brothers y Simon & Garfunkel, parecen algo artificiales cuando se los pone lado a lado.

Los Bee Gees están dentro de los grupos vocales más exitosos de la historia del rock and roll. Son el sexto vendedor de discos en la historia con 64 milones de copias, detrás de Elvis Presley, los Beatles, Michael Jackson, Garth Brooks y Paul McCartney.

Los hermanos Gibb nacieron en Inglaterra. Su padre fue líder de un grupo musical y su madre cantante. Barry Gibb nació el 1º de septiembre de 1946, en tanto sus hermanos gemelos Maurice y Robin nacieron el 22 de diciembre de 1949 en la isla de Man. Andy, el menor de los cinco hermanos también seguiría su propia carrera musical.

Los tres empezaron a cantar juntos desde muy niños alentados por su padre, que veía en ellos un grupo con gran potencial para el canto armónico. Sus primeras presentaciones fueron en 1955 durante las pausas de los cines de Manchester. Inicialmente, ellos hacían la mímica mientras de fondo sonaban discos de música popular, pero un día en que un disco se rompió los muchachos mostraron todo su talento y la gente respondió aplaudiendo.

Con el tiempo empezaron a adoptar nombres artísticos y a componer sus propias canciones. Justo en ese proceso la familia se mudó a Brisbane, Australia en 1958.

Allí empezaron a presentarse en cuanto show de talento hubo y pronto los “Brothers Gibb” llamaron la atención de Bill Gates, un programador de radio. Sería él quien les ayudaría a conseguir un contrato en un club nocturno que les abrió todas las puertas hasta llegar a su propio programa de televisión en Brisbane. Entonces decidieron cambiar su nombre de “Hermanos Gibb” a Bee Gees, que es una abreviación del nombre anterior en inglés.

En 1962 consiguieron su primer contrato con una disquera. Festival Records de Australia les hizo debutar con “Three Kisses of Love”. El grupo fue muy bien recibido por la prensa y por la gente, además de una audiencia joven que los seguía adonde fueran. Luego sacaron un LP titulado “The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibb Songs” con el que no lograron pegar duro en las listas, porque en ese momento la invasión británica llegaba a Australia de la mano de los Beatles cantando rock and roll apoyados en armonías.

A finales de 1966 asumieron que no iban a poder conquistar el mercado australiano y mucho menos conquistar del mundo desde Australia. Por eso regresaron a Inglaterra, que gracias a los Beatles era el centro musical del mundo. Para facilitar su llegada habían mandado la canción “Spicks and Specks” como muestra sobre su trabajo. Un amigo de Brian Epstein, Robert Stinwood, escuchó la cinta y los estaba esperando a la salida del barco con un contrato por cinco años.

Lo anecdótico del caso es que en el barco que les llevaba de regreso a las islas británicas, se enteraron que habían alcanzado el primer lugar en Australia con “Spicks and Specks”.

En 1967 empezaron a renovar su estilo alternando las voces de Barry y Robin como las principales y haciendo coro junto con Maurice. Barry Gibb cargaría con la guitarra y Maurice Gibb sería la voz de respaldo, el complemento de coro, tocaría el bajo y el órgano. El grupo se amplió con la incorporación de Vince Melouney en la guitarra y Coline Petersen en la batería. De esa manera el grupo podría funcionar sin mayores obstáculos.

El primer disco inglés de los Bee Gees fue “New York Mining Disaster 1941” lanzado a mediados del 67. El tema era tan peculiar como el grupo que lo interpretaba por su melodía algo sicodélica y por su letra barroca. La canción entró entre las primeras 20 en Inglaterra y Estados Unidos. Detrás de este sencillo vinieron “Holliday” y “To Love Somebody” que ayudaron a mantener la presencia del grupo en las listas de popularidad.

Robert Stingwood hizo arreglos para que las canciones de los Bee Gees fueran lanzadas en Europa por Polydor, en tanto Atlantic Records lo haría en Estados Unidos. La negociación aprovechó las ventajas que tenía cada sello en su área de influencia.

Atlantic estaba más que deseoso de tener a los hermanos Gibb debido a que no habían logrado prenderse en la invasión británica y ahora tenían la oportunidad de colocar la música de un grupo con un estilo parecido a los Beatles, pero algo más accesible para la gente. Los discos de los Bee Gees tenían melodías grandilocuentes, buenos arreglos, eran románticas y a la vez algo complejas en sus letras.

Mientras negociaba el contrato de los Bee Gees, Stinwood logró que Atlantic lanzara los discos de un trío desconocido llamado “Cream”. En esa época Eric Clapton era más un mito que una estrella, debido a que su nombre no era asociado directamente a los Yardbids. De alguna manera, Atlantic logró un 2X1 descomunal.

Con las bases cubiertas, los Bee Gees tenían todo para lograr el éxito comercial y la fama. La salida de “Massachussetts” lo hizo posible. El número uno en Inglaterra hizo que el álbum se vendiera bien y que la gente conociera la calidad de toda su música producto de los arreglos y composiciones sólidas, su música no se agotaba en dos o tres éxitos.

El LP “Bee Gees 1st” salió a la venta en 1967 y, aunque tenía algunos lunares, ninguna de las pistas del disco podría ser considerada un desperdicio. Detrás vinieron dos álbumes (“Horizontal” e “Idea”) con un estilo todavía más pulido gracias al trabajo del director Bill Shepherd que se encargó de mezclar instrumentos eléctricos e instrumentos de orquesta hasta lograr un sonido de altísima calidad. Además, la producción estaba a cargo de los hermanos Gibb lo que ayudó a que las interpretaciones rayaran la perfección.

De esa época son los éxitos “I Started a Joke” y “I’ve Gotta Get a Message to You” que venían en el álbum Idea de 1968. Su música era reconocible a la legua por el sonido orquestado y los coros de los hermanos Gibb. Eran días en que lo que tocaban se convertía en éxito.

Además de los Beatles, en los Bee Gees se encotraba la influecia del country norteamericano y del soul encarnado por Otis Redding. “To Love Somebody” uno de sus primeros éxitos, fue escrito por Redding quien no vivió lo suficiente para poder grabarlo él mismo. Su estilo estaba apoyado en deconstruir las armonías de la música negra estadounidense y recomponerla dentro de su estilo.

Con un estilo tan consolidado y cuidadosamente construido, solo podía venir un proyecto gigantesco que daría de qué hablar. El doble LP “Odessa” estaba listo para ser lanzado en 1969 y la canción que le daba el nombre a los discos era una obra de arte en la que coros impresionantes e imágenes vanguardistas transportaban al oyente por siete minutos de magia.

Pero el disco no pudo ser. Los hermanos Gibb se enfrascaron en una pelea a la hora de decidir cuál sería el tema que saldría a la venta como sencillo. Robin decidió separarse de sus hermanos y Maurice y Barry se quedaron con el nombre Bee Gees.

Robin lanzó su carrera en solitario con el disco “Robin’s Reign”, en el que hizo de productor, arreglista, compositor y cantante de todos los temas.

Por su parte los Bee Gees terminaron separando. Melouney, el guitarrista, se marchó luego de las peleas por Odessa y Petersen banadonó el barco cuando empezaban a grabar “Cucumber Castle”. El baterista se aseguró una buena indemnización y hasta demandó a los hermanos argumentando que él era el dueño del nombre Bee Gees.

Sin un grupo que pudiera promoverlo en la televisión y a través de las presentaciones, “Odessa” nunca llegó a vender lo que se suponía, incluso con un sencillo como “First of May”.

Por su parte “Cucumber Castle” fue asociado a la invasión británica en un espacial de televisión y se lo consideraba una especie de respuesta de los Bee Gees al “Magic Mystery Tour” de los Beatles. De ese disco salieron algunos sencillos que alcanzaron buenas posiciones en Inglaterra y Alemania.

En 1970, con más experiencia a cuestas y luego de haber probado lo que es trabajar cada cual por su lado, los Bee Gees decidieron rearmar el trío. Ahora se entendían mejor y su música había evolucionado, ahora estaban más cerca del rock progresivo hecho pop, que de la sicodelia.

Regresaron de la mano de “Lonely Days” que fue su primer número uno y disco de oro en Estados Unidos. La otra canción que los volvió a hacer notar fue “Morning of My Life” que apareció en la banda de sonido de la película “Melody” y dio tan en el gusto de sus seguidores que debieron seguirla incluyendo en el repertorio de sus conciertos por varios años.

En 1971 vino “How Can You Mend a Broken Heart” que fue un éxito en todo el mundo. Sin embargo, el álbum “Trafalgar”, que contenía la canción, no tuvo el trabajo ni la claridad conceptual de sus predecesores. Algo similar pasó con “To Whom It May Concern”, que tuvo un paso fugaz por la lista de álbumes.

Ahora había una sensación de haberse quedado atrás, en un momento en que los grupos se concentraban en vender álbumes y no tanto los sencillos. El estilo de los Beatles que había funcionado hasta ahora, parecía no estar en sintonía con la gente. La prueba vino con “Life in a Tin Can” su LP de 1973 que, a pesar de una gran promoción que hizo la nueva disquera RSO y que los Bee Gees se mudaran a Estados Unidos, nunca logró despegar.

Cuando le propusieron a Stigwood su proyecto para el siguiente álbum, su representante lo rechazo de entrada. En ese momento se dieron cuenta de que estaban en medio de una crisis creativa. El inicio de la salida se los dio Eric Clapton cuando les sugirió grabar en Criteria Studios en Miami. Stigwood estuvo de acuerdo y en 1974 los Bee Gees regresaron con “Mr. Natural” debajo del brazo.

La producción de Arif Mardin ayudó a crear un nuevo punto de partida para su música con un sonido más americanizado y con tonos tomados del R&B. El LP no vendió ni parecido a su predecesor, pero recibió muy buenas críticas y les ayudó a encontrar un estilo nuevo que pudieran llamar propio.

Volvieron nuevamente al estudio con Mardin y produjeron “Main Course” un disco más bailable, coros más agudos y más adaptado a los tiempo por el ritmo funk. Detrás del trío estaba Alan Kendall en la guitarra, Dennis Byron en los bolillos, Blue Weaver en las teclas y un Barry Gibb que se atrevió a cantar con un falsete que volvió loca a la audiencia.

“Jive Talkin’” fue su segundo número uno en Estados Unidos. Le siguieron “Nights in Broadway” y el larga duración “Children of the World” de donde se extrajeron “You Should Be Dancing” y “Love So Right”. Aprovechando este momento de éxito lanzaron su primer disco en vivo en el que interpretaban temas viejos y nuevos, una especie e antología de los Bee Gees.

Cuando las cosas no podían ir mejor, se pusieron todavía mejor. En 1977 se les propuso que participaran en la banda de sonido de la película “Fiebre de Sábado por la Noche”. Sus tres canciones "Stayin' Alive", "How Deep Is Your Love" y "Night Fever" fueron número uno y el LP estuvo en la casilla de honor por 24 semanas vendiendo más de 40 millones de unidades, al tiempo en que la película batía todos las marcas de taquilla. Así renacía el disco, que se había estancado luego de haber tenido una gran aceptación dentro de los colectivos homosexuales y negros de Europa y Estados Unidos. Ahora el disco era un fenómeno de masas y los Bee Gees su rostro más visible.

De repente estaban vendiendo más de lo que se habían imaginado, además de ser el referente de popularidad para una generación de jóvenes menos politizados que los de finales de los sesenta e inicios de los setenta. Ahora llenaban estadios, aunque muchos de sus fieles de seguidores se apartaron resintiendo el ritmo disco. Pero las diferencias con su etapa anterior no eran muchas. El falsete de Barry Gibb era el desarrollo natural de un estilo que venía de los sesenta y sus temas bailables no eran tantos como los románticos que seguían produciendo.

Por sugerencia de Arif Mardin cambiaron su estilo de caballeros ingleses, por algo más contemporáneo emulando el soul y el funk, pero en sus propios términos. Tenían el talento, las voces, la banda y las habilidades de composición que los llevaron a sonar a las radios negras en 1977.

Ahora fusionaban todos los estilos que alguna vez les influyeron y habían creado algo irresestible para la gente. Tanto así que en 1979 su álbum “Spirits Having Flown” vendió 30 millones de copias en todo el mundo y colocó a "Tragedy”, "Too Much Heaven" y "Love You Inside Out" en el primer lugar de las listas. Al mismo tiempo, su hermano menor Andy lograba el éxito dentro de la misma línea pero con un estilo más liviano.

Con el final de los años setenta llegó el final del disco de la mano de una fuerte recesión económica y de nuevas tensiones políticas que obligaron a la gente a suspender la fiesta de excesos y a concentrarse en la vida. Al mismo tiempo los Bee Gees fueron víctimas de sus propios excesos que les costaron en popularidad como su participación en el último aletazo del disco: la versión disco del Sargento Pimienta y el Club de los Corazones Solitarios. La película fue un fracaso dentro y fuera de la salas, al punto que el disco prácticamente se regalaba en las tiendas seis meses después de su salida en 1978.

Después de tomarse un tiempo de descanso producto de cuatro años de intenso trabajo, volvieron al estudio en 1981 a grabar “Lying Eyes”, pero no lograron descollar por ningún lado. Con el disco 3 metros bajo tierra y pasados de moda, los Bee Gees se convirtieron en el pato de la fiesta y fueron el centro de todas las críticas sobre los excesos de la época.

Las drogas y el alcohol que se consumieron a raudales en esos años, habían tenido efectos negativos en ellos, pero más aún en su hermano menor Andy que terminó falleciendo por su dependencia a las drogas en 1988.

Durante los años ochenta los Bee Gees pasaron desapercibidos como grupo, incluso cuando participaron en la segunda parte de Fiebre de Sábado por la Noche. Barry Gibb se dedicó a componer para Bárbara Streisand y Diana Ross, entre muchos artistas.

En 1987 con la mente más clara y concientes de su posición como artistas ensayaron un disco de regreso titulado “E.S.P.” que fue un éxito de crítica y ventas en todas partes del mundo excepto en Estados Unidos. Dos años después “One” generó un top ten en Estados Unidos con la canción que le daba el nombre al álbum.

“Tales From the Brothers Gibb” fue un lanzamiento del sello grabador que intentaba mantener la popularidad del grupo fuera de Estados Unidos, pero que incidentalmente lo logró en la unión americana.

Durante los años noventa sus discos les permitieron tener presencia dentro del segmento del adulto contemporáneo, entraron al Salón de la Fama del Rock and Roll y a inicios del 2000 se presentaron por primera vez en diez años en un concierto, en el MGM de Las Vegas.

El grupo se mantuvo activo hasta la desaparición de Maurice Gibb a los 53 años en enero de 2003. Luego de su fallecimiento, Robin y Barry decidieron dejar de actuar como los Bee Gees.
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fuente: radiodos.com
Pd: Gracias a José Manuel Montoya (MONTY) por la corrección

19 de enero de 2010

TRIBUTO A ABBA


Tan puros como el jabón, tan obvios y espectaculares como un musical de Broadway y tan poco "en onda" como una abuela; los fabulosos, cuadrados y suequísimos ABBA nunca fueron la personificación del rock and roll, pero nunca pretendieron serlo. Las melodías bien compuestas de Benny y Bjorn, animadas por las voces armónicas de Frida y Agnetha, siempre produjeron esa sensación de que todo está bien. Puro entretenimiento, nada más y nada menos.

Sus cuarenta éxitos en las listas pop como "S.O.S.," "Take A Chance On Me," "Fernando" y "Mamma Mia", se han mantenido en la memoria de la gente sin mayores problemas y hoy día suenan refrescantes en medio del rock alternativo.

La historia de ABBA inicia cuando Björn Ulvaeus conoce a Benny Andersson en junio de 1966. Björn cantaba en un grupo de folclore sueco y Benny era el tecladista del grupo pop más importante de Suecia en los años sesenta, The Hep Stars.

El dúo escribió su primera composición a finales de ese año, y para finales de los sesenta ya se habían establecido como una sociedad de compositores estable. Para ese momento, ambos habían puesto su colaboración en primer lugar; Benny había dejado la banda y Björn sólo iba a las grabaciones del grupo manejado por Polar Records, el que luego sería el sello grabador del cuarteto. El dueño de la disquera, Stig Anderson, se convirtió en el representante de ABBA, además de darle letra a algunas canciones al inicio.

A mediados de 1969 estos muchachos conocen a sus medias naranjas y también la otra mitad del grupo. Agnetha Fältskog, una cantante cuyo primer disco salió en 1967 se casó con Björn en julio de 1971 y Anni-Frid Lyngstad, Frida, una noruega que llegó de niña a Suecia, se casó con Benny en octubre de 1978.

Inicialmente, su colaboración tenía que ver con componer canciones, dar apoyo musical o de canto a las grabaciones de los otros. En 1970, después de darse cuenta que sus voces sonaban bien juntas, decidieron poner en escena un acto de cabaré llamado "Festfolk", que no funcionó como se esperaba. Sin embargo, dos años más tarde, los cuatro grabaron una canción llamada "People Need Love" que tuvo un suceso aceptable en Suecia. Para entonces se llamaban Björn & Benny, Agnetha & Anni-Frid.

Este éxito les llevó a participar en las eliminatorias suecas para el festival Eurovisión de 1973 con la canción "Ring, Ring". Aunque terminaron en tercer lugar la canción y el disco triunfaron en las listas suecas y en algunas europeas.

Al año siguiente volvieron a participar en las eliminatorias con "Waterloo", lo que les valió el pasaje a Brighton, Inglaterra. Ahora, se llamaban ABBA (acrónimo de sus nombres), al igual que una marca de pescado enlatado que aceptó, inteligentemente, ceder su nombre a un grupo de música pop.

El 6 de abril de 1974 ABBA y "Waterloo" ganaban el festival Eurovisión y eran catapultados a la fama, porque fue número uno por toda Europa y en Estados Unidos llegó a colocarse entre las diez primeras. De la misma manera, el LP fue número uno en Suecia. Sin embargo, el cliché de haber ganado el festival limitó seriamente las posibilidades de seguir ascendiendo. Tuvieron que pasar 18 meses para que "SOS" viniera a decir que la cosa iba en serio cuando se convirtió en un éxito mundial e hizo despegar su tercer álbum llamado homónimamente ABBA.

Del mismo disco salió "Mamma Mia" que los llevó directamente al primer lugar de las listas inglesas, lugar que ocuparían ocho veces más hasta 1980. La canción también fue número uno en Australia, donde alcanzarían 5 veces más el primer lugar.

En 1976 ABBA se establece como un grupo sólido en la escena internacional, pues sus compilaciones de éxitos en Australia e Inglaterra, aún hoy, son de los discos más vendidos en esos países. Detrás venían "Fernando" y "Dancing Queen" que sería la única canción en llegar a la primera casilla en Estados Unidos.

"Arrival" su cuarto LP salió ese mismo año. Como la espuma, canciones como "Money, Money, Money" y "Knowing Me, Knowing You" subieron por las listas de todo el mundo. Este éxito abrió las puertas para una gira por Europa y Australia entre enero y marzo de 1977. Simultáneamente empezó el trabjo en la película ABAA que se estrenó en diciembre de ese año mientras se lanzaban los sencillos "The Name Of The Game" y "Take A Chance On Me".

En la primavera boreal de 1978 viajaron a Estados Unidos a promoverse. Venían con "Summer Night City" y "Chiquitita" debajo del brazo y ya preparaban el sexto disco: "Voulez-Vous" para 1979. Empezando ese año Björn y Agnetha anunciaron su separación y aunque no pretendían terminar con el grupo, si afectó al imagen de "dos parejas felices que hacen música" que habían acuñado durante tanto tiempo.

Para finales de año vino "Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)" que coincidió con la gira por Canadá, Estados Unidos y Europa; además del lanzamiento de su segundo disco de éxitos que vendió muy bien en todas partes.

El viaje a Japón fue su última presentación en vivo, mientras que dedicaron el resto de 1980 a preparar el disco "Super Trouper" en el que vendrían "The Winner Takes It All". Meses más tarde, Benny y Frida anuncian su divorcio y esto terminó de sepultar la imagen de cuento de hadas de la banda. Aunque hubo tiempo para otro disco, para 1982 las energías se habían acabado y deciden separarse.

Sin embargo, por esas cosas de la vida, de alguna manera la agrupación nunca desapareció. Siempre hubo alguien interesado en rescatarlos. Desde la banda de tributo australiana "Björn Again" o "Roxette" que se dedicaron a reproducir su música hasta los DJs que convirtieron en Dance (un paso lógico después de que el disco fue su precursor) los temas de ABBA para que se bailaran frenéticamente en cualquier discoteca.

Quizás por esto se han editado muchísimas colecciones de sus éxitos, incluyendo la última que hasta trae sus éxitos en español, lo que no deja de asombrar a los de habla inglesa.

Más ún. Su éxito se resiste a desaparecer y la reciente adaptación del musica Mamma Mia! demostró que su estilo se convirtió en algo que trasciende generaciones, gustos y nacionalidades.
fuente: radiodos.com

SERA QUE REVIVO EL BLOG????

Hace muchos años perdí el gusto por escribir post...  Pero esporadicamente escribo experiencias, pero las dejo para mi... Será moment...