15 de mayo de 2010

EL BOTELLON DE AGUA....


Un amigo mío trabajaba en una farmacia mientras estudiaba en la Universidad...

Su trabajo consistía en hacer entregas en algunos hogares de ancianos de la zona. Una tarea adicional era un breve viaje a una puerta vecina...

Cada cuatro días se echaba al hombro una gran botellón de agua y la llevaba más o menos cincuenta pasos a un edificio detrás de la farmacia...

La cliente era una anciana de unos setenta años que vivía sola en una habitación oscura, con escasos muebles y falta de aseo. Del cielo raso colgaba una bombilla. El empapelado estaba manchado y roto. Las cortinas cerradas, y la habitación se veía lúgubre...

Steven dejaba el agua, recibía el pago, daba gracias a la señora y salía. Con el transcurso del tiempo comenzó a sentirse extrañado por esa compra. Supo que la mujer no tenía otra fuente de agua. Dependía de su entrega para lavar, bañarse y beber durante cuatro días. Extraña elección...

El agua municipal era más barata. La ciudad le hubiera facturado de doce a quince dólares mensuales; sin embargo, su pedido en la farmacia alcanzaba cincuenta dólares al mes. ¿Por qué no eligió el aprovisionamiento más barato?...

La respuesta estaba en el sistema de entrega. Sí, el agua municipal costaba menos. Pero la ciudad enviaba solamente el agua; no enviaba una persona. Ella prefería pagar más y ver un ser humano que pagar menos y no ver a nadie....

¿Cómo puede alguien estar tan solo?...

Mucha gente se siente sola y viven cerca de nosotros. Ellos darían cualquier cosa por tener unos minutos, solo unos minutos a alguien cerca de ellos...

Hoy podrías hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti.




3 comentarios:

Javier dijo...

pues a veces hay gente sola, muy sola!

Javier dijo...

y espero que se pueda hacer algo por ellos...

Anónimo dijo...

La verdad que si me dejaste pensando mucho luego de leer tu post, hay mucha gente sola en este mundo y muchas veces estan muy cerca nuestro y no nos damos ni cuenta...

.

.