3 de junio de 2009

Robó a los bancos "como protesta"...


Lo hizo con premeditación y alevosía. Le tomó dos años estafar a 39 entidades bancarias en Barcelona, España, para llegar a la cifra de 492.000 euros (US$671.289). No contento con ello, Enric Durán -porque así se llama este joven catalán- lo anunció a los cuatro vientos.

Con el dinero que pudo obtener de su estafa, o expropiación, como prefiere llamarlo Durán, financió la publicación de una revista en la que explicó con lujo de detalles cómo pudo sustraer tanto dinero de los bancos y los motivos ideológicos y morales que lo llevaron a cometer tal hecho.

"Se trata de una acción ajena a cualquier tipo de violencia, que reivindico como una nueva forma de desobediencia civil, a la altura de los tiempos que corren", explicó el joven que se define como antisistema en la revista Crisis.

Consciente de que había cometido un delito, tras publicar su acción, Durán decidió tomar lo que llamó un "exilio preventivo" y marcharse a un país latinoamericano.

Por seis meses Durán permaneció fuera de España. Confiado en que su estafa -llevada a cabo según él con el fin de crear un nuevo modelo económico ajeno al capitalismo- estaba generando "un movimiento social cada vez más masivo", pensó que lo mejor sería regresar a Barcelona.

Tras las rejas
Pero la justicia no perdona y en cuanto pisó suelo español, la policía lo apresó.

Durán creía que con la crisis financiera global y el apoyo que sentía estaba recibiendo, podía volver a pisar suelo ibérico sin que lo detuvieran.

El joven catalán llegó a afirmar antes de regresar que existían "muchas posibilidades de que el apoyo fuese demasiado grande" como para que pudiesen encarcelarlo. Se equivocó.

De las 39 entidades bancarias, unas 18 presentaron cargos en su contra y hoy en día Durán cumple prisión preventiva a la espera de un juicio. Podría estar en libertad provisional si paga 50.000 euros (US$68.850), pero alega que no tiene esa cantidad porque donó lo que estafó.

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