19 de mayo de 2009

Mafalda tridimensional...


Quien visite a partir de julio la ciudad de Buenos Aires, podrá encontrar una cara conocida cuando pasee por el tradicional barrio de San Telmo.

Mafalda, el personaje creado en 1964 por el humorista gráfico Quino, saltará de las páginas de la historieta para transformarse en una figura tridimensional, gracias al trabajo del escultor Pablo Irrgang.

La escultura de Mafalda es parte de un homenaje que le realizará a Quino -cuyo verdadero nombre es Joaquín Lavado- el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, como parte de los festejos por el bicentenario de Argentina.

Nicolás Roibás, responsable del proyecto, dijo que la escultura tendrá unos 70 centímetros de alto y estará ubicada frente al edificio en la calle Chile 371, donde el autor creó a su famosa protagonista.

Si los vecinos lo aprueban, la idea es que Mafalda esté filosofando sobre la vida y soñando con la paz mundial desde los escalones de entrada del edificio.

Se espera que Quino, que vive en Europa, asista a la inauguración a mediados de año, donde también recibirá la medalla del bicentenario, una distinción de las autoridades de la ciudad a las personas más notables y queridas de la sociedad, según dijo Roibás.

"Despedida temporal"
El homenaje a Quino llega poco después de que el autor anunciara que suspenderá temporalmente su trabajo para buscar nuevas ideas.

"Me pareció sano tomarme un descansito a ver si encuentro otro enfoque", dijo en una entrevista a Radio Continental el autor, famosamente esquivo de los medios.

En una carta publicada en abril en la revista dominical del diario Clarín, donde aparecía su obra, Quino explicó que siente que se está repitiendo mucho, y consideró que las ácidas observaciones que realiza su protagonista sobre el mundo que la rodea siguen tan vigentes hoy como en el pasado.

"El mundo me tiene muy desconcertado", señaló en la entrevista radial esta semana el artista.

En lo que podría ser un eco del sentir de Mafalda, Quino señaló que le preocupaban temas como "los casos de tortura en Estados Unidos, o que el Talibán esté a punto de tomar el poder en un país que tiene bomba atómica", en referencia a Pakistán.

"Estamos en el Titanic", bromeó, el papá de Mafalda, Susanita, Felipe y Manolito.

Más allá del fatalismo, el autor señaló que lo ponía contento el proyecto de la estatua, que la pareció "muy simpático".

"Lo único que espero es que esta estatua sea respetada por la gente. El riesgo es ese", concluyó, exhibiendo esa preocupación tan típica de la niña que creó.

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