27 de mayo de 2009

Televisión con las venas abiertas


Un canal de televisión en el Reino Unido inició una serie de programas donde cirujanos realizan complejas operaciones frente a un público invitado al estudio y "en vivo" para la teleaudiencia.
El Canal 4, conocido por su tipo de programación alternativa, estrenó "La Operación: cirugía en vivo" con una intervención de corazón abierto.

El paciente presentaba una válvula mitral defectuosa que no sellaba completamente y causaba un contra flujo de sangre, ocasionando fatiga y falta de aliento. De no ser tratada podría ocasionar una falla cardíaca.

El grupo de cirujanos especializados repararon la válvula con un anillo semirígido y pequeñísimas costuras a la vista de todo el público, mientras comentaban sobre la operación y contestaban preguntas de la audiencia. Los televidentes también podían intervenir a través de redes sociales en internet.

El programa incluyó la presentación del paciente mientras se preparaba para el día de la intervención, semblanzas del equipo médico y sencillas explicaciones de anatomía y fisiología con diagramas animados.

Paciente despierto
La próxima edición traerá a unos neurocirujanos que abrirán el cráneo de un individuo del que se sospecha de tener un tumor cerebral. La operación se llevará a cabo con el paciente despierto, para que hable con el público.

El Canal 4 ya había generado polémica en 2004 cuando transmitió en vivo una autopsia practicada por el profesor Gunther von Hagens, cuyas esculturas de cuerpos humanos disecados ya habían producido bastante controversia.

En esa oportunidad, el canal tuvo que luchar contra una orden de caución para poder transmitir la autopsia y defenderse de las acusaciones de críticos y televidentes que tildaron el programa de entretenimiento vulgar y voyerista.

Los productores de "La Operación", sin embargo, no evaden esas connotaciones. Sostienen que lo que sucede en una cirugía es muy afín al mundo del entretenimiento: la sala de operaciones suele llamarse teatro, hay una concentración de luces que ilumina la acción, hay drama, tensión y una conclusión que podría ser feliz...o quizás, no.

Además, los creadores de este espacio señalan que tiene un valor educativo que permite la interacción del público para que sea partícipe de la ciencia y pueda ser inspirado por lo que sucede en el mundo real de la medicina.

Tendrán que esperar a ver cuánto gusto tienen los televidentes por los bisturís, pinzas, capas de dermis, grasa y músculo, órganos pulsantes y coágulos de sangre para medir el éxito de la serie.

De acuerdo a lo que se transmite hoy en día por televisión, la audiencia aguanta mucho. Pero, ¿soportarían que el paciente se muera "al aire"?

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